martes, 7 de septiembre de 2021

Artistas, Rafael Muñoz Niño del Cerval,


                                                          RAFAEL MUÑOZ BARBERO

cantaor, más conocido en este mundo del arte del cante  flamenco con el nombre artístico de   EL NIÑO DEL CERVAL, nació el  día 4 de Abril del año de 1948, en el barrio de “El Cerval”, situado al norte de La Herradura, población costera perteneciente al municipio de Almuñécar en la provincia de Granada. Reconocido como uno de los mejores cantaores de flamenco de la provincia de Granada y de Andalucía

viernes, 7 de agosto de 2020

Artistas, Manuel Vallejo,



Manuel Jimenez Martinez de Pinillo

Manuel Jiménez Martínez de Pinillos nació a las 12 de la mañana del día 15 de octubre de 1891 en el número uno de la calle Padilla de Sevilla, en el seno del barrio de San Marcos Algunos expertos, guiados por unas declaraciones que hizo el propio cantaor, también indican que Vallejo nació en Sanlúcar de Barrameda, lo que no se ha podido demostrar Murió el siete de agosto de 1960 en el Hospital Central de Sevilla, hoy sede del Parlamente de Andalucía, después de seis días de enfermedad que le quitaron la vida a consecuencia de un ictus apoplético Desde muy niño Vallejo entró en contacto con el flamenco No en vano, ya con 15 años frecuentaba el Kiosco de Pinto de la Alameda de Hércules, donde alternaba con Pastora Pavón, Tomás y Currito el de la Geroma, entre otros La primera vez que aparece Vallejo en público con este nombre, según narra Manuel Bohórquez, es en un cartel del cinco de junio de 1919, en un beneficio que se le organizó a Antonio Silva El Portugués en el Variedades de la calle Trajano de Sevilla Compartió tablas aquella noche con El Cojo de Málaga, Fernando el Herrero, las Pompis, el Gloria, El Colorao de la Macarena, y el Niño Ricardo, que entonces se anunciaba como Manolito el Carbonero Sus primeros discos los graba el cantaor para la casa Pathé en 1923 acompañado a la guitarra por Ramón Montoya Y a partir de aquí comenzó su estrellato Fue requerido en todas las ciudades de España y se convirtió en uno de los saeteros más requeridos de la Semana Santa sevillana En este punto llegamos al año de 1925 El empresario Pavón de Madrid creó por entonces en su teatro de la calle Embajadores la llamada Copa Pavón, que se celebró la noche del 24 de agosto Participaban en el certamen Manuel Escacena, El Cojo de Málaga y Pepe Marchena, entre otros Pero el jurado, presidido por Antonio Chacón, decidió otorgarle el premio a Vallejo, en quien el maestro jerezano había visto a su sucesor Es curioso también que, al parecer, al día siguiente se hizo una fiesta en Villa Rosa y Chacón le comentó a Vallejo que le había dado el trofeo a él porque era el mejor, pero que la Vieja (este era el apodo con el que se referían a Pepe Marchena) ganaría más dinero que él Después de esto Vallejo se convirtió en la gran figura del cante, siendo el único capaz de llenar teatros como el Maravillas y el Romea de Madrid durante todo un mes Y un año después, la hecatombe El teatro Pavón volvió a acoger una nueva edición del concurso y Vallejo volvió a presentarse Sin embargo, el premio fue a manos de otro sevillano, Manuel Centeno Se dice que Vallejo fue mejor, pero que no era rentable darle dos años seguidos la copa al mismo cantaor Por eso, los empresarios del teatro volvieron a frotarse las manos para resolver el entuerto Recordaron aquella vieja llave de oro del Nitri y decidieron desagraviar al cantaor sevillano entregándole la segunda Llave del Cante Se organizó un acto el 5 de octubre para hacer la entrega en el que estuvieron José Cepero, Angelillo, Manuel Escacena y el Chata de Vicálvaro Pero fue el mismísimo Manuel Torre, que también actuaba con asiduidad en el Pavón, quien le entregó el trofeo De esta manera se le hacía la competencia directa al Romea, donde Centeno actuaba a diario y había ganado fama por sus esplendorosas saetas
A partir de aquí Vallejo se empezó a conocer como el Fleta del Cante, ya que se le comparaba con el tenor oscense, del que era muy amigo Hasta la llegada de la Guerra siguió grabando muchos discos, pero el conflicto frenó sus aspiraciones Tras la bandera blanca volvió a los escenarios, llegando a trabajar incluso para la compañía de Juanito Valderrama Siguió grabando discos hasta 1950 con la casa Columbia, acompañado a la guitarra por Paco Aguilera Pero los diez últimos años de su vida fueron tristes Vallejo entró en declive Pero eso no quita que el tiempo lo siga conservando en su memoria como uno de los más grandes cantaores de la historia Ahí quedan sus bulerías, de las que fue prácticamente el padre tal y como hoy las conocemos, sus granaínas y tarantas, sus seguiriyas y sus fandangos por soleá

martes, 19 de marzo de 2019

Artistas, Pepa de Oro,


                                                                        




                                                PEPA DE ORO
 nombre artístico de


JOSEFA DÍAZ  FERNÁNDEZ,  cantaora y bailaora, nació en Cádiz el día 29 de enero del año de 1871, en la calle Mirador 17. y murió en su Cadiz el día 18 de mayo de 1918, en la calle Mirador número 13, a los 47 años de edad. A finales de los años treinta del siglo XX. Fue una flamenca de gran belleza y de singular empaque, hija del matador de toros Paco de Oro. Viajó con su padre a América y trajo las primeras milongas aflamencadas del folklore argentino en 1904. Recibió los aplausos que llenaban noche tras noche los café cantantes de Cádiz, Jerez de la Frontera, Sevilla Málaga y Madrid, pues su cartel era de primerísima categoría, si nos atenemos a lo que de ella contó Fernando el de Triana: "Fue Pepa puntera bailaora de arrogante figura, y aunque no era gitana, cualquiera hubiera dicho que era pura cañí canastillera. Como número extraordinario cantaba unas milongas que a la vez bailaba, y que el público aplaudía con verdadero entusiasmo". Pepe de la Matrona recordó su cante y lo presentó limpio de la hojarasca preciosista que caracteriza al cante marchenista. En la misma línea de sobriedad y aspecto rítmico está creciendo la imagen de tales cantes hoy, en los que se acentúa una expresión de rajo y contundencia flamenca, lejos de la dulzonería gachona. Pepa de Oro es sólo la imagen que nos trajo Pepe el de la Matrona, todo un monumento neoclásico.